9.1.19

Ser buena persona es existir desde la consciencia y vivir en coherencia

YO TAMBIÉN QUISE SER UNA NIÑA BUENA

Yo también quise ser una niña buena… Una buena persona. Me educaron para ello y me lo creí. Instalé en mi cabeza todo un programa detallado de creencias de lo que es una buena persona e intenté cumplirlo. Hasta que estallé y empecé a sentirme mal conmigo misma y me di cuenta que algo fallaba en el rompecabezas que estaba construyendo.

Por favor, que se me entienda, esto no es un alegato para dejarse llevar por la maldad, la indiferencia, para ser egoísta o pasar del resto del mundo, para nada… Seamos considerados, amables, respetuosos, generosos y reciclemos, por supuesto. Esto es una pequeña reflexión sobre la necesidad de ser desde la consciencia y sin tabús, clichés, manuales y dogmas de cómo se debe ser… Es un esbozo de lo que podemos llegar a conseguir si somos capaces de vivir hacia dentro sin esperar a que lo que está fuera cambie, de empezar a ser nosotros de lo que esperamos encontrar. Es un pensamiento sobre ser sin tener que hacer lo que otros quieren o creen que “debemos” y que eso nos suponga traicionarnos a nosotros mismos y vivir en un desequilibrio constante…

Esto es sólo una invitación a ser libres para expresarnos desde el respeto y actuar según nos dicte nuestra conciencia, sin pisar pero sin para ello pisarnos, sin callarse pero sin gritar a otros lo que no nos decimos a nosotros mismos, sin esconderse pero sin tener que demostrar todo el rato que además de ser, también lo parecemos.  No es lo que hacemos, es desde dónde lo hacemos y qué sentimos por dentro. No es irse ni quedarse, es ser. Es estar con uno mismo en paz y a partir de ahí lo que se haga y cómo se actúe estará impregnado de esa paz y la libertad que conlleva.

8.1.19

Cuidan aspectos como el descanso y la calidad de sus horas de sueño

ZONAS AZULES
Lugares donde las personas viven más tiempo y son más felices

En los últimos años se han identificado cinco lugares en el mundo donde las personas viven más tiempo de la media y además parecen hacerlo de manera más feliz. Se han llamado zonas azules. El análisis hecho sobre los motivos por los que en estos lugares la longevidad es mayor arroja datos, que además de fascinantes, nos dan muchas claves para aplicar a la vida diaria y conseguir así una mejor calidad de vida.

Hay ciertas rutinas y modos de vida que los habitantes de estos lugares comparten a pesar de estar distanciados por miles de kilómetros. Un dato que nos hace pensar que es su forma de vivir y estar en el mundo la que influye en la felicidad y salud de las personas y no la situación geográfica. Vamos a ver cuáles son los factores que comparten estas comunidades.

Las zonas azules y Dan Buettner

7.1.19

Tuve un sueño en el sueño y dentro del sueño lo vi. Era un niño risueño



TUVE UN SUEÑO

Tuve un sueño en el sueño
Y dentro del sueño lo vi.
Era un niño risueño
Que sin dueño era feliz.

Y siendo un sueño halagüeño
Puse en el sueño el empeño
en comprender porque fui
a despertar del ensueño.

4.1.19

Quizás inconscientemente deseemos otra cosa y eso es lo que logramos

CUANDO ANHELAS DEMASIADO ALGO QUE NO LLEGA

Muchas veces no consigues aquello que anhelas demasiado porque quizás ese exceso de deseo lo que revela es que hay una realidad inconsciente, de la cual no te has hecho cargo y que se interpone entre ti y aquello que quieres conseguir.
Si te das cuenta, son muchas las situaciones de la vida en las que deseas algo con todas tus fuerzas, e inclusive realizas grandes esfuerzos por lograrlo, pero no se da. Pareciera que si anhelas demasiado algo, eso se aleja. Muy frecuentemente, cuando dejas de querer ese objetivo con tanta intensidad, de pronto, un día se abre esa posibilidad que te permite conseguirlo.
Cuando anhelas demasiado que suceda algo, o que llegue algo, ya de por sí entras en un estado de inquietud y de cierta inconformidad. Las horas te parecen días y los días años. Intentas hacer uso de toda la paciencia que tienes disponible, pero no puedes sacar de tu cabeza eso con lo que tanto sueñas. A veces es un amor, otras veces un trabajo, o dinero, o la recuperación de la salud… Se te vuelve apremiante conseguirlo y sientes que buena parte de tu bienestar depende de lograrlo.

Esa situación en la que anhelas demasiado algo y no llega es, por así decirlo, el polo opuesto de la casualidad. No logras que la realidad se sintonice con tu deseo. Haces lo necesario y, por una u otra razón, no termina de suceder lo que esperas. ¿De qué va todo esto? ¿Cómo puede explicarse, desde el punto de vista psicológico?

3.1.19

El verdadero problema es la incapacidad de querer ver las cosas de otro modo


¿TE ATREVES A SENTIR TUS MIEDOS?

Alguien me dijo el otro día que cuando me lee se queda a medias siempre porque no le planteo soluciones y agito por dentro sus problemas, sus pensamientos, sus emociones más contenidas… Es verdad, supongo que a menudo cuando escribo no aporto respuestas ni nada a lo que agarrarse para encontrar el camino.

Llevo unos días pensando por qué. Lo que más me viene ahora a la cabeza son mis dudas, porque realmente, escribo sobre ellas… Porque no sé nada y lo que hago en realidad es poner negro sobre blanco lo que a mí también me agita por dentro. Lo que me zarandea y me ha zarandeado siempre, lo que me araña desde aquel día hace cien años cuando era niña e iba en tren y miré el paisaje que dejaba atrás con la mirada y me pregunté qué sentido tenía todo. Lo veo como si hubiese pasado durante el café de esta mañana. 

Creo que tenía cuatro años y vi la línea verde que se dibujaba al paso de mis ojos por el cristal y topé la mirada de una mujer joven que me sonreía y en aquel momento me sentí como una figura de una maqueta inmensa. Como una de las piezas minúsculas de un mundo en miniatura en el que yo no sabía cuál era mi destino ni mi función. Como si mi identidad dependiera de la identidad de otros, como si mi lugar en este mundo inventado e imaginario dependiera del lugar que ocuparan los demás o del que me dejaran libre. En ese momento, sentí un miedo terrible a no encontrar ese lugar o a tenerme que conformar con el lugar que dejaban los demás para ocupar… Como sucedía en el cole cuando había que hacer algo por parejas y yo siempre era la que me quedaba sola porque nunca me atrevía a pedirle a nadie que se quedara conmigo… Porque no me sentía suficiente o no pensaba que tuviera nada por ofrecer.

2.1.19

Una persona consciente decide cada instante si seguir a la mente o al corazón

LA MENTE CONSCIENTE

La mente es el proceso cognitivo e intelectual que  culmina la expresión de la forma de ser de una persona. Cada persona tiene una mente diferente, aunque el proceso lógico y neuronal sea el mismo (sinapsis y comunicación celular), la forma en la que se expresa la mente depende de algo superior: su conciencia.

El estado de conciencia de una persona se define como la capacidad de contemplar la verdadera realidad, diferenciando lo real de lo ilusorio y el bien del mal. La conciencia es lo que somos en esencia. Un testigo que ve la proyección de su propia historia en la pantalla de la vida. La película es la conciencia y el proyector es la mente.

En la vida, mente y conciencia no pueden vivir la una sin la otra, ya que son las dos polaridades de un todo. La cercanía entre ambas y la inconsciencia que tenemos, nos lleva a que seamos conscientes desde una perspectiva subjetiva de la mente, viendo el bien y el mal desde la educación cultural y desde lo que ha sido bueno o malo para en el pasado de cada uno. Es por ello que ser consciente también significa diferenciar lo real de la ilusión. La conciencia sería la parte inocente, amorosa e invulnerable, omnipresente en tiempo y espacio. La mente sería el ego, la parte temporal, atemorizada y que se siente separada de sí misma y del mundo que le rodea. 

31.12.18

Por fin veo que un sueño es tan solo un sueño y más nada.



Y LLEGA EL FINAL

Y llega el final del día,
del día que ya es nada.
Se suceden los segundos
que son nada.
Y es ahora cuando vivo,
solo ahora es cuando vivo, nada más.

Se detienen las palabras
y los símbolos dejan de ser.
Las imágenes se disuelven
y todo es volver.
Y ahora es cuando existo,
solo ahora es cuando existo y vuelvo a Ser.

28.12.18

Soltar es tener las manos libres para recibir las cosas que la vida ponga ante ti

APRENDER A SOLTAR EN VEZ DE RETENER

Como cada año por estas fechas, donde el final de un año da paso a otro que comienza, es bueno reflexionar, hacer revisión de cómo nos ha salido lo planeado para este año que acaba y de planificar como queremos que sea el año que vamos a iniciar y quizá una buena decisión sea tomar conciencia de que es tiempo de soltar.

A lo largo de la vida, nos encontramos en medio de un mar de emociones que van desde la risa triste al llanto alegre y lo natural es el equilibrio y para lograr ese equilibrio emocional psicológico y estructural como ya he dicho la mejor técnica es “SOLTAR”, ¿Cómo hay que soltar?, es relativamente sencillo, ya que la vida siempre que te plantea un problema, al lado te da la solución o soluciones a aplicar, lo que nos ocurre es que vamos tan ciegos por la vida que no vemos nada.

DEBEMOS SOLTAR A LA MISMA VELOCIDAD CON QUE NOS LLEGA,
LA PROPIA VIDA TE MARCA EL RITMO.

27.12.18

Sólo sé que no va a ser fácil, pero sí que valdrá la pena…

LO SIENTO, NO HAY FÓRMULAS MÁGICAS, PERO ESTÁS TÚ

Creo profundamente en el hecho de que una misma situación puede hacerte feliz o destrozarte por dentro con sólo cambiar la forma de mirarla y percibirla… Con atreverse a aceptar que es lo que es y asumir la responsabilidad de cambiar lo que es posible cambiar. Creo que eso tiene que ver directamente con el hecho de confiar en uno mismo y en la vida y comprender que, aunque duela (porque duele) es un aprendizaje… Eso no significa que nos guste, que no nos rompa, que nos tenga que parecer justo y que todo lo que deseamos vaya a suceder a golpe de insistencia, aunque ayuda y mucho… 

Ya lo sé, nos vienen a la cabeza mil situaciones en las que lo que hay que aprender es tremendo y el dolor acumulado de días y meses se hace insoportable. Esas situaciones en las que te sientes encerrado en una jaula sin poder respirar aire puro ni salir al mundo y te ves abocado al horror de caer por el precipicio sin encontrar una rama a la que agarrarse. Sin embargo, creo que la forma en que decidimos afrontarlo transforma el resultado, aunque no lo es todo… 

Creo profundamente en la necesidad de soltar lo que no podemos controlar y lanzarnos a vivir lo que es y deleitarnos en este ahora, como el único momento posible que realmente existe…  Creo profundamente en soñar y asumir retos, en motivarnos y dar el primer gran paso hacia lo que deseamos… Creo profundamente que para cambiar de vida hay que cambiar por dentro y actuar para llevar a cabo ese cambio de paradigma…