ASOMBRO ANTE LO ABSOLUTO
La grandeza de lo que nos envuelve, el escepticismo, la
espiritualidad, el compromiso social, entre otros temas, en la visión del
filósofo Héctor Sevilla
Parecería comprensible que lo cotidiano no despierta
asombro alguno. ¿Nos estamos perdiendo algo?
–No existe nada cotidiano, lo cotidiano es nuestra
visión de las cosas, la manera con la que las percibimos. Incluso el andar de
una hormiga tiene matices y detalles que dejamos de observar. Al no asombrarnos
nos perdemos de nuevas significaciones ante las cosas que hay a nuestro
alrededor. Vivimos y experimentamos situaciones, pero no agudizamos la mirada
para percibir los detalles. Es ahí, en las aparentes pequeñeces, donde se
encuentra la grandeza de lo que nos envuelve.
¿El asombro es el comienzo de una experiencia
transpersonal?
-Puede serlo, pero para ello debe existir disposición. Los motivos de asombro llaman a nuestra puerta, pero si la mantenemos cerrada no habrá consideración de lo transpersonal. Incluso el encuentro con otra persona nos podría conducir a la experiencia de lo transpersonal si contemplamos lo que nos une más allá de lo que creemos ser o de lo que pensamos que somos.








