20.2.15

Pensamos que perdemos el tiempo y que pasa la vida y no nos damos cuenta de que eso es Caminar.

ADIVINAR EL FINAL DEL CUENTO

Ya nadie cree en las historias del Origen. Nadie cree en la tradición oral.
Desde que nos tecnificamos tanto, lo manual y lo sensitivo ya no lo apreciamos y la piel es una primera barrera y no un primer puente hacia el corazón.
Pero yo, ingenuo e infantil a los ojos de muchos, aún creo en las Primeras Historias, en los Cuentos, en la Magia...
Me cansa oír hablar de que no hay nada nuevo bajo el Sol que merezca la pena.
A mis ojos y a mi corazón todo es nuevo...
Nadie escucha ya a los viejos, a los viejos corazones y almas del Tiempo (ese que no existe)
Y no nos damos cuenta de lo hermoso que es vivir desde dentro oyendo el latir del corazón y volver al punto Cero, al Origen...
Y seguimos, negándonos a “VER”, tratando de adivinar el final del cuento...

ADIVINAR EL FINAL DEL CUENTO

Ya nadie cree en las viejas historias primeras
Aquellas que portaban moraleja hacia el final.
Las que contaban los ancianos al calor de la hoguera,
Las del Origen, leyendas para enseñar a amar.

Dicen que nadie quiere oír la voz de la sabiduría.
Que creemos que todo es materia, que no hay nada más.
Pensamos que perdemos el tiempo y que pasa la vida
y no nos damos cuenta de que eso es Caminar.

Y lo absurdo es que teniéndolo delante,
nos empeñamos en verificar lo cierto:
En este mundo solo somos caminantes
tratando de adivinar el final del cuento.

Desde el albor de los tiempos fuimos lo que somos:
Espíritus libres que buscan el calor.
Recorremos laberintos, senderos de luz en el cosmos.
Surgimos de la misma fuente, del Amor.

A.BARO


No hay comentarios:

Publicar un comentario