19.2.18

Uno crece cuando se es capaz de afianzar con residuos de ilusiones


LA INELUDIBLE TAREA DE ATRAVESAR LA VIDA


Imposible atravesar la vida… 
 Sin que un trabajo salga mal hecho, 
 Sin que una amistad cause decepción, 
 Sin padecer algún quebranto de salud, 
 Sin que un amor nos abandone, 
 Sin que nadie de una familia fallezca, 
 Sin equivocarte en un negocio. 

 Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, 
 Ni debilitamiento de voluntad, 
 Ni pérdida de fe. 


 Uno crece cuando acepta la realidad 
 Y tiene aplomo para vivirla. 

 Cuando acepta su destino, 
 Pero tiene la voluntad 
 De trabajar para cambiarlo. 

 Uno crece asimilando lo que deja por detrás, 
 Construyendo lo que tiene por delante y 
 Proyectando lo que puede ser el porvenir. 

 Crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos. 

 Crece cuando se abre camino dejando huellas, 
 Asimilando experiencias. 

 Uno crece cuando se impone metas  
Sin importarle los comentarios 
 Negativos ni prejuicios, 
 Cuando da ejemplos 
 Sin importarle burlas, ni desdenes, 
 Cuando cumple con su labor. 

 Uno crece cuando es fuerte de carácter, 
 Sostenido por formación, 
Sensible por temperamento… 
 Y humano por nacimiento. 

 Uno crece cuando enfrenta el invierno 
 Aunque pierda las hojas, 
 Recoge flores aunque tengan espinas y 
 Marca camino aunque levante el polvo. 

 Uno crece cuando se es capaz de afianzar 
 Con residuos de ilusiones, 
 Capaz de perfumarse con residuos de flores… 
 ¡Y de encenderse con residuos de amor…! 

 Uno crece ayudando a sus semejantes, 
 Conociéndose a si mismo y 
 Dándole a la vida más de lo que recibe. 

 Uno crece cuando se planta para no retroceder… 
 Cuando se defiende como águila para no dejar de volar… 
 Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrellas. 

 Entonces…  Uno crece. 

 Y crece cuando cree, espera y confía en sí mismo. 



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