ABRÁZAME
Has
sentido alguna vez la sensación de que daba igual cualquier palabra
que pudieran decirte?
Que
no importaba lo bueno que fuese el consejo,
o
lo motivador que tuviese el discurso,
simplemente,
que no te ayudaba.
He
aprendido que da igual que seas terapeuta, médico o sabio,
en
algunas ocasiones no hay nada más sanador que el cariño de un
abrazo.
De
esos que te apoyan la cabeza contra el pecho,
y
te dejan sentir el calor que desprende el corazón de la otra
persona.





