2.9.19

Només cal que ella s’ho cregui que és un veritable estel



UN ESTEL QUE NO S’HO CREU

Ella es veu poqueta cosa
potser per què ha patit molt
però és un ésser amb llum pròpia
que fa goig i resplendeix.

Jo que me n’he adonat
de fer-li veure no he parat:
La claror que escampa arreu
amb la llum de dintre seu

28.8.19

Reconocer las diferentes partes de que consta nuestra personalidad.

LA ACEPTACIÓN DE CÓMO SOMOS
Clave de la evolución consciente


Los sabios de todos los tiempos siempre nos han dicho, que no debemos rechazar lo que no nos gusta de nosotros, porque eso que rechazamos también somos nosotros.

Nos guste o no, bajo la máscara de nuestro yo consciente descansa, oculto y reprimido, un variado catálogo de emociones destructivas como la ira, el rencor, los celos... y partes repudiadas o reprimidas que conforman ese territorio arisco e inexplorado que la Psicología denomina “LA SOMBRA”.

Desde nuestra más tierna infancia, se nos fue indicando que eso que, a veces, sentíamos era “MALO”, por lo que no tuvimos más remedio que reprimirlo y ocultarlo en el fondo de nosotros mismos ya que, de otra forma, corríamos el riesgo de ser amenazados por castigos y devaluaciones dolorosas.

27.8.19

A veces lo tenemos ante los ojos. Solo basta con cerrarlos y mirar.



EL ÚLTIMO TREN

A veces encontramos la respuesta
en un sencillo sobre de azúcar.
A veces es tan evidente la propuesta
que no nos cuesta cambiar de ruta.
Y ver que en lo simple está lo obvio
sin necesidad de ver oprobio
donde no lo hay, nunca lo hay.

26.8.19

No aceptamos lo que somos y no podemos aceptar a los demás.

ESA EXTRAÑA OBSESIÓN POR CAMBIAR EL MUNDO

Reconócelo, quieres cambiar el mundo. No solamente quieres cambiarlo sino que quieres que todas y cada una de las criaturas que habitan en él sean distintas a como ahora son. Quieres que todo sea mejor, más limpio, más justo, más digno… Quieres salvarlo de él mismo porque se pierde, se gasta, se rompe, está a punto de estallar… Lo sé porque eso que sientes lo he sentido yo durante años hasta llegar a la necesidad de cambiarlo todo y darle la vuelta porque lo que veía me parecía devastador…

Te comprendo, sé que tus intenciones son buenas pero tengo que decirte algo difícil, algo que a mí me costó mucho aceptar y asumir… No vas a cambiar nada. No puedes controlar nada de lo que pasa ahí afuera. Ni las personas, ni las situaciones, ni siquiera a las plantas y las piedras. Ni eso. Intenta cambiar de lugar una planta y verás como con sus hojas siempre buscará el sol. Intenta ponerle diques al mar y verás cómo un día de estos lo inunda todo. Y con las personas pasa lo mismo. Intenta hacer que alguien cambie y si lo hace para complacerte, observa cómo se harta al poco tiempo o como se consume. Mira cómo estalla o como desaparece. ¿A qué precio logras retener un gorrión en una jaula?