A VECES RENDIRSE O RETIRARSE ES UN ACTO DE VALENTÍA
A
veces rendirse no es de cobardes, sino de valientes. Piensa que no
siempre rendirse significa falta de valor, sino todo lo contrario:
coraje, prudencia y mucha inteligencia emocional.
Es
más, en algunas circunstancias de la vida el valor necesario para
poner un punto y final es mayor que él se necesita para continuar
con la historia.
Dejar
de oponer resistencia puede ser una buena solución y, en ocasiones,
la única salida que tengamos. Y no significa que nos sometamos a
algo o a alguien, ceder ante alguna adversidad suele ser juzgado por
los demás como un acto negativo que nos retrata como débiles,
cuando no como cobardes.
LA
COBARDÍA Y LA PRUDENCIA SON DOS ACTITUDES DISTINTAS
Casi
por inercia muchos tendemos a calificar, etiquetar y confundir
actitudes que podrían explicar una misma conducta. Este es el caso
de ser un cobarde y el de ser prudente.








