28.1.19

Que solo vivimos para el camino y que son buenas todas las direcciones


BALANCE DESBALANCEADO

Como cada año, parece obligado el que hagamos balance...
de lo conseguido, de lo no superado.
Parece obligatorio medir, contar y analizarlo todo...Nada más lejos de la verdad...
Lo único realmente necesario y urgente es vivir.

Termina un ciclo y algo nos dice que debemos hacer balance.
Contamos golpes y cicatrices, los infortunios de cada instante.
Medimos el tiempo en instantes,
marcamos la línea entre el “ahora” y el “antes”.
Y nos da por comparar, nos da por mirar atrás o bien mirar hacia delante.


Cumplimos metas y expectativas. A veces sí y a veces no.
Buscamos recetas orientativas mirando por no caer en error.
Ponemos parches antes del pinchazo
esperando siempre el inminente rechazo.
¿Cómo se puede así vivir esperando por morir
viendo en la muerte el abrazo?

Con lo fácil y bonito que sería
transitar sin más escudo que una sonrisa.
No dejarse ya llevar por la prisa,
darle un guiño, tristeza y alegría.
No contar ni comparar ni hacer dictámenes
vivir el “ahora” fuera de exámenes y festejar cada día.

Y es que no hay ciclos ni directrices, solo un camino y la experiencia.
No hay más que buscar ser felices, llevar al corazón la conciencia.
Que no hay niveles ni graduaciones
ni nadie a quién dar explicaciones.
Que solo vivimos para el camino
y que son buenas todas las direcciones.

A.BARO

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